miércoles, 23 de marzo de 2011

Aprendizaje trasladado

Hola, espero que hayan tenido un buen puente!!..por mi parte así fue.  Pero ha llegado la hora de volver a la REALIDAD (jajaja), me costo un poco de trabajo pero ya estoy de vuelta.  Quiero empezar con esto:

"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno 
a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio,
 sino cada cual también por lo de los otros". 
Fil. 2:3-4

¿Qué significa esto para mi?  Ahora he entendido que la consultoria no se trata de mirarte a ti mismo, NI DE  enfocarte a TU desarrollo personal como consultor, he entendido que NO SE TRATA DE TI, SE TRATA DEL OTRO, y al crecer el otro, creces tú; al servir al otro, te sirves a ti mismo.  Es por eso que quise basar mi reflexión en el capitulo 24: SNEAKING THE SPIRIT IN.  El trabajo de consultoria elimina las modas; lo importante es ayudar a los clientes a ir a lo profundo, escarbar en su propia experiencia, hacerlos  protagonistas; creo que esto se logra amando verdaderamente al cliente, considerándolo como el actor principal, el que tiene todas herramientas. Sabiendo que el conocimiento que hemos adquirido en la práctica de consultoria no nos da todas las respuestas, debemos de tomar nuestra experiencia con humildad; ser capaces de ver primero la necesidad del otro, la necesidad real del cliente, no lo que nosotros consideramos su necesidad, que en realidad puede ser la nuestra; eso es amarlo, luchar juntos por su bienestar no por nuestras ganancias.  El trabajo de consultoria, aunque implica una práctica para generar recursos económicos, es más una práctica de amor; una práctica que ayuda a ver al otro al descubierto, y si no consideramos que el otro es más importante que nosotros, estamos desechando la manera en que abre su corazón para ser conocido.  Quiero aplicar este nuevo aprendizaje a tres prácticas en mi vida:  Trabajo en la empresa; trabajo en la consultoria particular y trabajo en mi servicio en la congregación a la que asisto.  En la empresa estamos haciendo algunas reestructuraciones en el ámbito del área de Capital Humano, estamos organizando los puestos a partir de la generación de procesos más simples y funcionales; sin embargo, muchas veces nos inclinamos a lo teórico por nuestra falta de experiencia en intervenciones organizacionales; ahora entiendo que no sólo se trata de los conocimientos teóricos que hemos adquirido, se trata de ver lo que consideran los demás, nuestro cliente no son los gerentes, es toda la organización, todos los niveles jerárquicos, que en realidad, sin ninguno de ellos se puede lograr el tan ansiado cambio.  En la consultoria particular, deseo, de verdad anhelo poder sentir lo que mis pacientes sienten, vivir su necesidad, verlos más allá de sujetos capaces de soportar simples técnicas; considerar que son personas que sienten, viven, experimentan y quieren creer, cambiar y crecer; tener nuevos sentimientos, pensamientos, expectativas de vida y no puedo echar a perder esta oportunidad que me están dando al abrir su corazón ante mi. En cuanto el servicio en la iglesia, el cual les compartí algunas entradas atrás; quiero ir más allá; el trabajo que ahí realizo es tan profundo como una sesión terapéutica; y la gente anhela el cambio en su vida, así que también deseo tocar su espíritu con mi experiencia en relación con Dios; y poder guiar al equipo de trabajo que tenemos a nuestro cargo (mi esposo y yo) a experimentar ese deseo de ir más profundo, de generar con otro el cambio a través de la voluntad de amarle y el deseo de verlo crecer.  

Eso es lo que espero, eso deseo, y creo que se obtiene cuando considero más al otro que a mi misma; cuando puedo tener la oportunidad de sentir que mis conocimientos no son más importantes que los del otro; cuando aprendo a ponerme en el lugar del otro, y mirar el mundo desde su propia perspectiva; cuando aprendo que amarlo es la principal forma de interés por él; y que esto ayudará a involucrarme en su proceso. Es momento de ir más profundo, poner la mirada en el espíritu!!..

4 comentarios:

  1. Zaira, me gustó mucho tu entrada, y pienso que es muy importante mirar al cliente de forma apreciativa, y tal como lo comentas,tener presente que se trata de una persona con pensamientos, emociones, sueños y creencias, al igual que nosotros.

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  2. Muchas gracias Zaira, me encantó esto que nos has compartido.

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  3. Zaira yo estoy de acuerdo con George y con Cris, sin duda EL PUNTO DE VISTA HUMANO Y APRECIATIVO nos lleva a generar

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  4. Hola Zaira, volví a leer esta entrada por puro gusto...., hay que guardarla, gracias.

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